viernes, 31 de julio de 2026

Orquideísta, de Vidya Narine

Vuelve el verano y con él mis reseñas. Este año empiezo un poco tarde, pero empiezo y bien, porque el primer libro sobre el que voy a escribir me ha gustado mucho. Voy a empezar por el principio.


Tengo dos orquídeas en casa; una mía y otra adoptada. La mía me la regaló mi amiga Mar hace dos años (ya casi tres) por mi cumpleaños; la otra es de Celia. Fue ella quien me introdujo en el mundo de estas plantas. A ella le encantan y se esmera mucho en su cuidado. Como siempre está fuera, yo me encargo de sus orquídeas: dos en su casa y una, la más grande, en la mía.

Por Navidad, Celia me regaló este libro, Orquideístas, porque le tuvo buena pinta. Desde ese día, reposó en el salón en una mesita auxiliar al lado de la orquídea de Celia. Quedaba muy bien porque, como objeto, es también bonito.

Orquideístas, de Vidya Narinees una novela deliciosa.

Diez años después de hacerse propietario de una exquisita tienda parisina  de orquídeas, el protagonista y narrador, Sylvain du Bois, en crisis,  reflexiona sobre su vida y sobre la sociedad en la que vivimos, a la vez que cuenta historias sobre exploradores y científicos relacionados con estas plantas.

En la obra se entrelazan la historia de las orquídeas (cómo surgieron, cómo fueron descubiertas y cultivadas las distintas especies, cómo se extendieron por el planeta, cómo pasaron de ser un símbolo del lujo y la distinción a poblar las estanterías de todos los supermercados) con la historia del protagonista (la indagación sobre cómo el temprano suicidio de su padre marcó toda su vida y en cómo su trabajo de orquideísta le dio sentido durante un tiempo ya agotado a su existencia).


Hace ochenta millones de años, en un paisaje desolado entre las lavas de los volcanes y las humaredas de azoe, una semilla fina como el polvo halló un hongo que, a  su vez, también había crecido por una especie de milagro. La semilla se nutrió y germinó, y sus sensacionales flores, capaces de vivir durante meses sin pestañear, partieron a dispersarse por todo el planeta, al antojo de los movimientos de la corteza terrestre. Colores, perfumes, formas de los pétalos. longevidad de floración... cada orquídea es un misterio nacido de un hongo.

Está la rama de mi desposesión, y luego la tropical, sobre la que crece la orquídea. Un bosque fantasma de partida doble. Me he empeñado en contemplar la parte de arriba, la belleza de los pétalos, más que el sustrato, para salvar el pellejo. Me marcho a explorar las profundidades, y acaso encuentre un micelio. Toda una vida posible nacida de una tierra malograda. (Ed. Las afueras, 2025-pág. 35 -36)

Una novela con un prosa muy poética que he leído con muchísimo agrado (y con el móvil cerca para ir buscando las imágenes de todas las especies de las que se habla). Muy recomedable para los amantes de las orquídeas y para los que no lo son, también.

 FRAGMENTOS

Allá donde voy me sigue un abismo. Lo conozco, lo he visto otras veces, pero antes sabía por qué estaba allí. ¿Es el mismo? Se le asemeja mucho. Cuando mi padre murió, solté un grito para mis adentros y ahogarlo me llevó un tiempo desmedido. Un día se apagó y ya no volví a pensar en él. Lo había llenado de musgos de turbera, fibras de coco y corteza de pino. (pág.24)


Persigo la historia de esta flor que crece agarrada a las ramas, desciendo por el tallo hacia el nudo de sus orígenes y encuentro un hilo roto, el de mi padre. Pese a mis esfuerzos, la savia aún gotea del pie del troco de mi árbol. Pongo el dedo para cauterizar la herida. Todo lo que sé de este árbol es que no habría sido el mismo de no existir el bosque. (pág, 27)

 




lunes, 1 de septiembre de 2025

El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza

En El invencible verano de Liliana Garza, Cristina Rivera Garza reconstruye la trágica historia de su hermana, víctima de un feminicidio cuando tenía 20 años.

"Este libro es para celebrar su paso por la tierra y para decirle que, claro que sí, lo vamos a tirar. Al patriarcado lo vamos a tirar", escribe la autora.

A pesar  de que es un caso real y cuyo final conocemos desde el principio, o quizás por eso, la narración nos engancha y nos mantiene en vilo. La vida de Liliana se reconstruye a partir de las propias experiencias de la autora, de testimonios de sus amigos, familiares y vecinos, y de la gran cantidad de escritos de la propia víctima: cartas, cuadernos, notas... Asistimos a la vida de una chica normal que tuvo la "mala suerte" de coincidir con un chico que la sintió como propiedad y que no la dejó ser libre cuando ella quiso volar. Una chica como muchas chicas, con la misma mala suerte que muchas otras. ¡Terrible realidad que se repite y se repite!

"El invencible verano de Liliana es una excavación en la vida de una mujer brillante y audaz que careció, como nosotros mismos, como todos los demás, del lenguaje necesario para identificar, denunciar y luchar contra la violencia sexista y el terrorismo de pareja que caracteriza a todas las relaciones patriarcales."( Cristina Rivera Gaza)


Hotel Savoy, de Joseph Roth

En los últimos días de agosto, que no del verano (espero), he leído dos obras muy distintas.

La primera fue Hotel Savoy, de Joseph Roth, una recomendación de Carlos que tenía pendiente. La segunda, otra recomendación de Celia, El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza.

Hotel Savoy es una breve novela ambientada después de la Primera Guerra Mundial en una ciudad europea que, según he leído, podría ser Lódz (Polonia).

Está narrada en primera persona por Gabriel Dan, un excombatiente que regresa a casa después de haber sido prisionero, y que se detiene por un tiempo en este hotel en el que convive con una serie variopinta de personajes  que son, de alguna manera, el reflejo de la sociedad de entreguerras.

La verdad es que me gustó mucho. Con un estilo muy poético, consigue sumergirte en un mundo onírico y surrealista, tierno y emotivo, pero duro a la vez por las historias de los desgraciados habitantes del último piso.

Estos son dos fragmentos del capítulo primero: 

En todas las ciudades del mundo existen Savoys, más o menos grandes, y en todas partes los pisos altos son ocupados por los Santschin, que se asfixian entre vapores de coladas de otras gentes. (...)

Entonces sentí crecer en mi interior un gran odio contra el Hotel Savoy, en el que los unos vivían y los otros morían, en el que Ignatz embargaba los equipajes y las muchachas tenían que desnudarse completamente ante fabricantes y agentes inmobiliarios (...). No dejaré que Stasia me convenza para que me quede, pienso.


martes, 19 de agosto de 2025

Libre, Lea Ypi

"Nunca me pregunté lo que significaba la libertad hasta el día que abracé a Stalin". Así comienza esta  historia en la que la albanesa Lea  Ypi nos cuenta en primera persona los años en que asistió al final del régimen socialis en su país. 

Libre. El desafío de crecer en el fin de la historia es, como se indica en la contraportada de la edición de Anagrama, 2023, una "mezcla de memorias, ensayo histórico y reflexión sociopolítica". Ypi, desde el punto de vista de la niña y la adolescente que fue en ese momento de la historia, nos muestra la forma de vida de su familia, y de sus vecinos y amigos; pero también sus propios sentimientos y su evolución; y la historia de su país  y el "fin de la historia".

Es muy interesante tener en cuenta que Lea Ypi es profesora de Teoría Política y de Filosofía, y que está especializada en marxismo y teoría crítica, por lo que, además de haber vivido lo que cuenta, también lo ha estudiado y lo enseña a sus alumnos universitarios. Por ello, la narración, ágil y, a veces, muy divertida, está salpicada de datos históricos y de  reflexiones sobre el socialismo y el capitalismo.

Las siguientes palabras pertenecen ya al epílogo, donde Ypi se posiciona claramente y explica el porqué de este libro.

"No solo se nos priva de libertad cuando otros nos dicen qué tenemos que decir, dónde tenemos que ir o cómo debemos comportarnos. Una sociedad que presume de permitir a sus ciudadanos desarrollar su potencial humano, pero que no cambia las estructuras que impiden que todos progresen, es igual de opresora."

Una lectura muy interesante y entretenida. 


martes, 5 de agosto de 2025

Claus y Lucas: La tercera mentira

 Y otra vez ha pasado: me senté a leer después de comer y no pude parar hasta el final. La trilogía me ha parecido brutal. Indudablemente, creo que es necesario leer las tres novelas seguidas y por orden. Leídas de otro modo serían, sin duda, otra historia.

Había leído que la primera, El gran cuaderno,  era la mejor y que se podía prescindir de las otras dos. Y yo también creo que es la mejor, pero  me alegro de haber seguido.

La tercera mentira intriga ya con el título. Está dividida en dos partes con distintas voces narrativas. Y en ella conocemos la verdad (si es esta existe) de las vidas de los gemelos.

Me encanta el estilo, y también la historia con sus giros inesperados, el juego de narradores... Imposible parar de leer. En resumen, una lectura realmente recomendable.


lunes, 4 de agosto de 2025

Lucas y Claus: La prueba

 Anoche acabé la segunda novela de esta trilogía, y me dejó mal cuerpo. 

En La prueba,  continúa la historia de uno de los gemelos, Lucas, una vez que su hermano ha pasado la frontera. Esta vez la voz narrativa está en tercera persona y nos cuenta, de modo también seco y frío, la juventud de Lucas. A mí me pareció más interesante el relato desde los ejercicios de escritura de los protagonistas, pero entiendo que había que cambiarlo.

Durante la primera mitad de la narración, pensé que no me iba a interesar tanto como El gran cuaderno; pero, según avanzaba, me fue atrapando hasta llegar a su brutal desenlace. Así que seguiré con La tercera mentira.


viernes, 1 de agosto de 2025

Te di ojos y miraste a las tinieblas

 

A la tercera va la vencida. Hace unos días empecé por tercera vez la novela de Irene Solà, Te di ojos y miraste a las tinieblas, publicada por Anagrama. Me la regaló Celia, creo que en Navidad, y aunque las dos veces anteriores ya me pareció muy interesante, no tenía la calma ni el tiempo para una lectura seguida, que es lo que necesita esta obra para poder engancharse y disfrutarla. 

Hay varias cosas en esta obra que me gustan, pero voy a destacar, sobre todo, el estilo y el ritmo narrativo. Porque no es una lectura fácil: personajes, historias que se intercalan y se superponen, saltos temporales..., incluso se tarda un poco en entender qué es lo que se nos cuenta, qué está sucediendo. Pero el talento de su autora está ahí para que sigamos adentrándonos en su universo de fabulación y esperando lo que vendrá.

Pienso una vez más en la novela de David Uclés que no terminé y no puedo evitar la comparación. Uclés dice escribir "realismo mágico"(ya suena esto un poco anacrónico, ¿no?), pero su narración me resulta pretenciosa e increíble. Cuando leo a Solà, soy consciente del tremendo trabajo de documentación y elaboración literaria que hay detrás de su texto, sin que ella necesite alardear de ello. En Te di ojos, lo imposible es totalmente creíble dentro de su universo narrativo, cosa que, desde mi punto de vista, no consigue La península de las casas vacías.

En estos podcast la autora habla de su novela: