Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de septiembre de 2025

El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza

En El invencible verano de Liliana Garza, Cristina Rivera Garza reconstruye la trágica historia de su hermana, víctima de un feminicidio cuando tenía 20 años.

"Este libro es para celebrar su paso por la tierra y para decirle que, claro que sí, lo vamos a tirar. Al patriarcado lo vamos a tirar", escribe la autora.

A pesar  de que es un caso real y cuyo final conocemos desde el principio, o quizás por eso, la narración nos engancha y nos mantiene en vilo. La vida de Liliana se reconstruye a partir de las propias experiencias de la autora, de testimonios de sus amigos, familiares y vecinos, y de la gran cantidad de escritos de la propia víctima: cartas, cuadernos, notas... Asistimos a la vida de una chica normal que tuvo la "mala suerte" de coincidir con un chico que la sintió como propiedad y que no la dejó ser libre cuando ella quiso volar. Una chica como muchas chicas, con la misma mala suerte que muchas otras. ¡Terrible realidad que se repite y se repite!

"El invencible verano de Liliana es una excavación en la vida de una mujer brillante y audaz que careció, como nosotros mismos, como todos los demás, del lenguaje necesario para identificar, denunciar y luchar contra la violencia sexista y el terrorismo de pareja que caracteriza a todas las relaciones patriarcales."( Cristina Rivera Gaza)


Hotel Savoy, de Joseph Roth

En los últimos días de agosto, que no del verano (espero), he leído dos obras muy distintas.

La primera fue Hotel Savoy, de Joseph Roth, una recomendación de Carlos que tenía pendiente. La segunda, otra recomendación de Celia, El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza.

Hotel Savoy es una breve novela ambientada después de la Primera Guerra Mundial en una ciudad europea que, según he leído, podría ser Lódz (Polonia).

Está narrada en primera persona por Gabriel Dan, un excombatiente que regresa a casa después de haber sido prisionero, y que se detiene por un tiempo en este hotel en el que convive con una serie variopinta de personajes  que son, de alguna manera, el reflejo de la sociedad de entreguerras.

La verdad es que me gustó mucho. Con un estilo muy poético, consigue sumergirte en un mundo onírico y surrealista, tierno y emotivo, pero duro a la vez por las historias de los desgraciados habitantes del último piso.

Estos son dos fragmentos del capítulo primero: 

En todas las ciudades del mundo existen Savoys, más o menos grandes, y en todas partes los pisos altos son ocupados por los Santschin, que se asfixian entre vapores de coladas de otras gentes. (...)

Entonces sentí crecer en mi interior un gran odio contra el Hotel Savoy, en el que los unos vivían y los otros morían, en el que Ignatz embargaba los equipajes y las muchachas tenían que desnudarse completamente ante fabricantes y agentes inmobiliarios (...). No dejaré que Stasia me convenza para que me quede, pienso.


viernes, 1 de agosto de 2025

Te di ojos y miraste a las tinieblas

 

A la tercera va la vencida. Hace unos días empecé por tercera vez la novela de Irene Solà, Te di ojos y miraste a las tinieblas, publicada por Anagrama. Me la regaló Celia, creo que en Navidad, y aunque las dos veces anteriores ya me pareció muy interesante, no tenía la calma ni el tiempo para una lectura seguida, que es lo que necesita esta obra para poder engancharse y disfrutarla. 

Hay varias cosas en esta obra que me gustan, pero voy a destacar, sobre todo, el estilo y el ritmo narrativo. Porque no es una lectura fácil: personajes, historias que se intercalan y se superponen, saltos temporales..., incluso se tarda un poco en entender qué es lo que se nos cuenta, qué está sucediendo. Pero el talento de su autora está ahí para que sigamos adentrándonos en su universo de fabulación y esperando lo que vendrá.

Pienso una vez más en la novela de David Uclés que no terminé y no puedo evitar la comparación. Uclés dice escribir "realismo mágico"(ya suena esto un poco anacrónico, ¿no?), pero su narración me resulta pretenciosa e increíble. Cuando leo a Solà, soy consciente del tremendo trabajo de documentación y elaboración literaria que hay detrás de su texto, sin que ella necesite alardear de ello. En Te di ojos, lo imposible es totalmente creíble dentro de su universo narrativo, cosa que, desde mi punto de vista, no consigue La península de las casas vacías.

En estos podcast la autora habla de su novela: 

miércoles, 30 de agosto de 2023

Llego con tres heridas, de Violeta Gil

Llego con tres heridas es uno de los libros que pidió Celia como regalo en las pasadas navidades. Violeta Gil era una completa desconocida para mí, pero me llamó la atención esta adaptación del verso de Miguel Hernández en el título.

Igual que en Memoria de una chica, la escritura nace de la experiencia vital de la autora. Algo hay en el pasado a lo que es necesario volver.

Muy acertado me parece el artículo de Carlos Pardo "La escritura como hogar secreto", publicado en Babelia el 14 de enero de 2023.

La experiencia vital marcada por las relaciones familiares, la muerte temprana del padre y una ruptura amorosa son abordadas por la autora en esta historia de reconstrucción en la que lo que más me ha gustado es el ejercicio literario, que queda al descubierto, con un estilo impecable, cercano, sencillo y trabajado, que da gusto leer.

viernes, 28 de julio de 2023

La chica de seda artificial, de Irmgard Keun

Para el viaje de este verano a Berlín, Celia me recomendó esta novela breve de una autora totalmente desconocida para mí. 

En La chica de seda artificial, Doris, una joven de una ciudad alemana que lleva una vida gris pero sueña con ser una estrella,  escribe en su libreta sus vivencias, sus sueños y sus reflexiones.

La obra se divide en tres partes: "Finales de verano, una ciudad de provincias",  "Finales de otoño, una gran ciudad" y "Un largo invierno, una sala de espera". 

La primera me la leí en el avión desde Oporto hasta Berlín. Es la segunda vez que logro leer durante un vuelo (la otra fue yendo a París con una novela que luego no conseguí terminar); pero, en esta ocasión, llegué casi a olvidar dónde estaba y ni siquiera fui consultando cada diez minutos el reloj (instando al tiempo de vuelo a pasar más rápido). La historia de Doris me cautivó.

La segunda parte la dejé para el viaje de vuelta. Igual que con la anterior, logré abstraerme totalmente del vuelo. La gran ciudad en la que transcurre esta parte (y la última) es Berlín, y aunque la novela está ambientada en los primeros años 30 del siglo pasado, me encantó reconocer los lugares por los que transitaba la protagonista. Un gran acierto de Celia recomendarme esta lectura para este momento.

La última parte la acabo de terminar ya en casa y no de un tirón. Una pena porque creo que se disfruta más con un tiempo largo de lectura continuada.

Me gustó mucho el estilo de la autora: sencillo, directo y poético a la vez. Siempre que leo traducciones me queda la duda de cuánto de fiel es el texto al original, de cuánto del estilo he de atribuir a la autora y cuánto a la traductora. Quiero suponer que Rosa Pilar Blanco refleja lo más fielmente posible el estilo de Irmgard Keun. 

Como es mi costumbre, copio un fragmento.
"Veo salas de espera y mesas. Me siento allí. No me apetece empeñar mi marta cibelina, de ninguna manera. Tampoco tengo papeles. Tilli conocía a una dispuesta a comprarla. Pero yo me niego. A veces se me cae la cabeza encima del tablero de puro cansancio. Escribo porque mi mano desea hacer algo y mi cuaderno con las páginas blancas y las líneas está dispuesto a acoger mis pensamientos y mi fatiga y ser una cama en la que reposen mis letras, con lo que al menos una parte de mí tiene un lugar para descansar."

miércoles, 3 de agosto de 2022

El árbol de las brujas, de Ray Bradbury

 El árbol de la brujas ( The Haloween Tree) es una novela corta el famoso autor de Fahrenheit 451.

Clasificada como obra fantástica o de terror, y de literatura juvenil, El árbol de las brujas narra el mágico viaje de una pandilla de niños a través de las celebraciones dedicadas a los muertos en distintas épocas y lugares. En este recorrido, que dura unas pocas horas de la noche de difuntos, los chicos, guiados por el enigmático Carapacho Clavícula Mortajosario, intentan salvar de la muerte a su amigo Pipkin.

He de confesar que lo leí en el móvil en una tarde de verano nublada tirada en el sofá después de comer. ¿En el móvil? Sí, y creo que es la primera vez que leo una obra completa en este dispositivo. Lo cogí en préstamo en la plataforma GaliciaLe para echarle un vistazo pensando en una posible lectura para mis alumnos del próximo curso (ya sé que no es muy sano esto en el mes de agosto, pero nunca desconecto del todo). Empecé y ya no pude parar hasta que lo acabé, aunque, siendo sincera, en algunos momentos, hice "lectura en diagonal".

Este es el prólogo-resumen con el que se abre la obra:


La Fiesta de las Brujas.

Disimulo. Gatos que caminan de puntillas. Sigilo y cautela. Pero ¿por qué? ¿Y para qué? ¡Cómo! ¿Quién? ¡Cuándo! ¿Dónde en verdad empezó todo?

–No lo sabéis, ¿no? –pregunta Carapacho Clavícula Mortajosario emergiendo de una pila de hojas bajo el Árbol de las Brujas–. ¡En verdad no lo sabéis!
–Bueno –le responde Tom el Esqueleto–, humm... no.
Fue...
¿En Egipto cuatro mil años atrás, en el aniversario de la gran muerte del sol?
¿O un millón de años antes, junto a las hogueras nocturnas de los hombres de las cavernas?
¿O en la Bretaña Druida al son del Sssssbummm de la guadaña de Samhain?
¿O entre las brujas, en toda Europa..., multitudes de arpías, hechiceras, magos, demonios, diablos?
¿O sobre los techos de París, cuando criaturas extrañas se convertían en piedra y alumbraban las gárgolas de Notre Dame? ¿O en México, en los cementerios desbordantes de velas encendidas y de muñequitos de caramelo en el Día de los Muertos? ¿O dónde?
Mil sonrisas calabaceras se asoman desde el Árbol de las Brujas y más de dos mil ojos torvos y mordaces guiñan y parpadean con miradas frescas recién cortadas mientras Mortajosario guía a los ocho muchachos –no, nueve, pero ¿dónde está Pipkin?que llaman a todas las puertas diciendo prenda-o- premio en una travesía de arremolinada hojarasca, de cometa voladora, de escalamuros, cabalgando en un palo de escoba para descubrir el secreto de la Noche de las Brujas, la Víspera de Todos los Santos.
Y lo consiguen.
–Bueno –pregunta Mortajosario al final del viaje–. ¿Qué fue: una prenda o un premio?
–Premio y prenda –concuerdan todos.
Y tú también estarás de acuerdo.

Me pareció un relato intersante para proponer como lectura voluntaria, tal vez en 3º ESO, coincidiendo con la celebración de Samaín por su contenido; pero también me sorprendió el estilo, muy lírico a veces, que delata la autoría de un magnífico escritor, aunque sea en esta "obra menor".



miércoles, 20 de julio de 2022

Lecturas de fin de curso

El fin de curso es un momento intenso. A todo el trabajo de evaluación final se suma el cansancio acumulado y, este año, todo el papeleo asociado al inminente cambio legislativo. Es por eso que he optado por la lectura de relatos cortos. 

Mi hija Celia me recomendó dos libros de dos autoras americanas para mí totalmente desconocidas: Pelea de gallos, de María Fernanda Ampuero, y Siete casas vacías, de Samanta Schweblin.

Clica para veer reseña

El primer relato de Pelea de gallos, "Subasta", me cogió de sorpresa. Celia  me había advertido de que no eran cuentos amables, pero  aún así me cogió desprevenida. No es lectura para antes de dormir, pero yo no lo sabía. Su temática y su prosa directa y cruda no pueden dejar indiferente a nadie.
En general, el libro me gustó. Evidentemente, unos relatos más que otros. Me pareció muy interesante acercarme a esta nueva narrativa hispanoamericana, que bebe, sin duda en muchos casos, de la fuente del realismo mágico y que incorpora la temática de la violencia contra las mujeres desde la perspectiva de las mujeres de esta generación.

Con Siete casas vacías ganó la argentina Samanta Scheweblin el Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero. El libro está formado por siete cuentos, aunque uno de ellos, "Un hombre sin suerte", no estaba en el manuscrito que ganó el premio. Son relatos inquietantes que nos enfrentan con terrores cotidianos. Extraños relatos costumbristas que atrapan y desasosiegan.

Dos lecturas que recomiendo aunque no sean, desde luego, los típicos libros ligeros y amables para las vacaciones estivales.