El árbol de la brujas ( The Haloween Tree) es una novela corta el famoso autor de Fahrenheit 451.
Clasificada como obra fantástica o de terror, y de literatura juvenil, El árbol de las brujas narra el mágico viaje de una pandilla de niños a través de las celebraciones dedicadas a los muertos en distintas épocas y lugares. En este recorrido, que dura unas pocas horas de la noche de difuntos, los chicos, guiados por el enigmático Carapacho Clavícula Mortajosario, intentan salvar de la muerte a su amigo Pipkin.
He de confesar que lo leí en el móvil en una tarde de verano nublada tirada en el sofá después de comer. ¿En el móvil? Sí, y creo que es la primera vez que leo una obra completa en este dispositivo. Lo cogí en préstamo en la plataforma GaliciaLe para echarle un vistazo pensando en una posible lectura para mis alumnos del próximo curso (ya sé que no es muy sano esto en el mes de agosto, pero nunca desconecto del todo). Empecé y ya no pude parar hasta que lo acabé, aunque, siendo sincera, en algunos momentos, hice "lectura en diagonal".
Este es el prólogo-resumen con el que se abre la obra:
La Fiesta de las Brujas.
Disimulo. Gatos que caminan de puntillas. Sigilo y cautela. Pero ¿por qué? ¿Y para qué? ¡Cómo! ¿Quién? ¡Cuándo! ¿Dónde en verdad empezó todo?
Fue...
¿En Egipto cuatro mil años atrás, en el aniversario de la gran muerte del sol?
¿O un millón de años antes, junto a las hogueras nocturnas de los hombres de las cavernas?
¿O en la Bretaña Druida al son del Sssssbummm de la guadaña de Samhain?
¿O entre las brujas, en toda Europa..., multitudes de arpías, hechiceras, magos, demonios, diablos?
¿O sobre los techos de París, cuando criaturas extrañas se convertían en piedra y alumbraban las gárgolas de Notre Dame? ¿O en México, en los cementerios desbordantes de velas encendidas y de muñequitos de caramelo en el Día de los Muertos? ¿O dónde?
Mil sonrisas calabaceras se asoman desde el Árbol de las Brujas y más de dos mil ojos torvos y mordaces guiñan y parpadean con miradas frescas recién cortadas mientras Mortajosario guía a los ocho muchachos –no, nueve, pero ¿dónde está Pipkin?que llaman a todas las puertas diciendo prenda-o- premio en una travesía de arremolinada hojarasca, de cometa voladora, de escalamuros, cabalgando en un palo de escoba para descubrir el secreto de la Noche de las Brujas, la Víspera de Todos los Santos.
Y lo consiguen.
Y tú también estarás de acuerdo.
Me pareció un relato intersante para proponer como lectura voluntaria, tal vez en 3º ESO, coincidiendo con la celebración de Samaín por su contenido; pero también me sorprendió el estilo, muy lírico a veces, que delata la autoría de un magnífico escritor, aunque sea en esta "obra menor".

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