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martes, 1 de septiembre de 2026

Circe ou o pracer do azul, de Begoña Caamaño

Mucha gente me había hablado muy bien de esta autora a la que se le dedicaron la Letras Galegas de este año. Dos son sus novelas más reconocidas: Morgana en Esmelle y Circe ou o pracer do azul. Me decidí por esta última porque mi amiga Pili me dijo que a ella le gustaba más.

Lo cierto es que las expectativas altas suelen defraudar y eso es lo que me pasó a mí, supongo.

En Circe, Begoña Caamaño hace una reinterpretación del mito de Penélope con una visión claramente feminista. Mientras Ulises está Eea con Circe, la diosa le escribe a la esposa abandonada confesándole que se ha enamorado perdidamente del héroe y le pide perdón por ello. Esto da pie al inicio de un intercambio epistolar entre las dos mujeres que acaban sintiéndose cómplices y amigas, a pesar de que la situación de inicio pudiera haber sido propicio para la enemistad. Y es que, al final, triunfa la sororidad,

Además de la relación entre las dos mujeres, que se desarrolla como ye he comentado a través de cartas, la voz narrativa en tercera persona se centra en las relaciones personales de Penélope con su hijo Telémaco, con sus suegros y con otras mujeres de su familia, como la bella Helena. Esto le sirve para revisar también los mitos que envuelven a estos personajes, casi todas mujeres que sufrieron por culpa de figuras masculinas.

En fin, me parece un libro que está bien como lectura de bachillerato. Y aún así, creo que es tan repetitivo que, dado el ritmo de las historias que enganchan hoy a los jóvenes, le pondrían pegas.


viernes, 31 de julio de 2026

Orquideísta, de Vidya Narine

Vuelve el verano y con él mis reseñas. Este año empiezo un poco tarde, pero empiezo y bien, porque el primer libro sobre el que voy a escribir me ha gustado mucho. Voy a empezar por el principio.


Tengo dos orquídeas en casa; una mía y otra adoptada. La mía me la regaló mi amiga Mar hace dos años (ya casi tres) por mi cumpleaños; la otra es de Celia. Fue ella quien me introdujo en el mundo de estas plantas. A ella le encantan y se esmera mucho en su cuidado. Como siempre está fuera, yo me encargo de sus orquídeas: dos en su casa y una, la más grande, en la mía.

Por Navidad, Celia me regaló este libro, Orquideístas, porque le tuvo buena pinta. Desde ese día, reposó en el salón en una mesita auxiliar al lado de la orquídea de Celia. Quedaba muy bien porque, como objeto, es también bonito.

Orquideístas, de Vidya Narinees una novela deliciosa.

Diez años después de hacerse propietario de una exquisita tienda parisina  de orquídeas, el protagonista y narrador, Sylvain du Bois, en crisis,  reflexiona sobre su vida y sobre la sociedad en la que vivimos, a la vez que cuenta historias sobre exploradores y científicos relacionados con estas plantas.

En la obra se entrelazan la historia de las orquídeas (cómo surgieron, cómo fueron descubiertas y cultivadas las distintas especies, cómo se extendieron por el planeta, cómo pasaron de ser un símbolo del lujo y la distinción a poblar las estanterías de todos los supermercados) con la historia del protagonista (la indagación sobre cómo el temprano suicidio de su padre marcó toda su vida y en cómo su trabajo de orquideísta le dio sentido durante un tiempo ya agotado a su existencia).


Hace ochenta millones de años, en un paisaje desolado entre las lavas de los volcanes y las humaredas de azoe, una semilla fina como el polvo halló un hongo que, a  su vez, también había crecido por una especie de milagro. La semilla se nutrió y germinó, y sus sensacionales flores, capaces de vivir durante meses sin pestañear, partieron a dispersarse por todo el planeta, al antojo de los movimientos de la corteza terrestre. Colores, perfumes, formas de los pétalos. longevidad de floración... cada orquídea es un misterio nacido de un hongo.

Está la rama de mi desposesión, y luego la tropical, sobre la que crece la orquídea. Un bosque fantasma de partida doble. Me he empeñado en contemplar la parte de arriba, la belleza de los pétalos, más que el sustrato, para salvar el pellejo. Me marcho a explorar las profundidades, y acaso encuentre un micelio. Toda una vida posible nacida de una tierra malograda. (Ed. Las afueras, 2025-pág. 35 -36)

Una novela con un prosa muy poética que he leído con muchísimo agrado (y con el móvil cerca para ir buscando las imágenes de todas las especies de las que se habla). Muy recomedable para los amantes de las orquídeas y para los que no lo son, también.

 FRAGMENTOS

Allá donde voy me sigue un abismo. Lo conozco, lo he visto otras veces, pero antes sabía por qué estaba allí. ¿Es el mismo? Se le asemeja mucho. Cuando mi padre murió, solté un grito para mis adentros y ahogarlo me llevó un tiempo desmedido. Un día se apagó y ya no volví a pensar en él. Lo había llenado de musgos de turbera, fibras de coco y corteza de pino. (pág.24)


Persigo la historia de esta flor que crece agarrada a las ramas, desciendo por el tallo hacia el nudo de sus orígenes y encuentro un hilo roto, el de mi padre. Pese a mis esfuerzos, la savia aún gotea del pie del troco de mi árbol. Pongo el dedo para cauterizar la herida. Todo lo que sé de este árbol es que no habría sido el mismo de no existir el bosque. (pág, 27)

 




lunes, 1 de septiembre de 2025

El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza

En El invencible verano de Liliana Garza, Cristina Rivera Garza reconstruye la trágica historia de su hermana, víctima de un feminicidio cuando tenía 20 años.

"Este libro es para celebrar su paso por la tierra y para decirle que, claro que sí, lo vamos a tirar. Al patriarcado lo vamos a tirar", escribe la autora.

A pesar  de que es un caso real y cuyo final conocemos desde el principio, o quizás por eso, la narración nos engancha y nos mantiene en vilo. La vida de Liliana se reconstruye a partir de las propias experiencias de la autora, de testimonios de sus amigos, familiares y vecinos, y de la gran cantidad de escritos de la propia víctima: cartas, cuadernos, notas... Asistimos a la vida de una chica normal que tuvo la "mala suerte" de coincidir con un chico que la sintió como propiedad y que no la dejó ser libre cuando ella quiso volar. Una chica como muchas chicas, con la misma mala suerte que muchas otras. ¡Terrible realidad que se repite y se repite!

"El invencible verano de Liliana es una excavación en la vida de una mujer brillante y audaz que careció, como nosotros mismos, como todos los demás, del lenguaje necesario para identificar, denunciar y luchar contra la violencia sexista y el terrorismo de pareja que caracteriza a todas las relaciones patriarcales."( Cristina Rivera Gaza)


martes, 19 de agosto de 2025

Libre, Lea Ypi

"Nunca me pregunté lo que significaba la libertad hasta el día que abracé a Stalin". Así comienza esta  historia en la que la albanesa Lea  Ypi nos cuenta en primera persona los años en que asistió al final del régimen socialis en su país. 

Libre. El desafío de crecer en el fin de la historia es, como se indica en la contraportada de la edición de Anagrama, 2023, una "mezcla de memorias, ensayo histórico y reflexión sociopolítica". Ypi, desde el punto de vista de la niña y la adolescente que fue en ese momento de la historia, nos muestra la forma de vida de su familia, y de sus vecinos y amigos; pero también sus propios sentimientos y su evolución; y la historia de su país  y el "fin de la historia".

Es muy interesante tener en cuenta que Lea Ypi es profesora de Teoría Política y de Filosofía, y que está especializada en marxismo y teoría crítica, por lo que, además de haber vivido lo que cuenta, también lo ha estudiado y lo enseña a sus alumnos universitarios. Por ello, la narración, ágil y, a veces, muy divertida, está salpicada de datos históricos y de  reflexiones sobre el socialismo y el capitalismo.

Las siguientes palabras pertenecen ya al epílogo, donde Ypi se posiciona claramente y explica el porqué de este libro.

"No solo se nos priva de libertad cuando otros nos dicen qué tenemos que decir, dónde tenemos que ir o cómo debemos comportarnos. Una sociedad que presume de permitir a sus ciudadanos desarrollar su potencial humano, pero que no cambia las estructuras que impiden que todos progresen, es igual de opresora."

Una lectura muy interesante y entretenida. 


martes, 5 de agosto de 2025

Claus y Lucas: La tercera mentira

 Y otra vez ha pasado: me senté a leer después de comer y no pude parar hasta el final. La trilogía me ha parecido brutal. Indudablemente, creo que es necesario leer las tres novelas seguidas y por orden. Leídas de otro modo serían, sin duda, otra historia.

Había leído que la primera, El gran cuaderno,  era la mejor y que se podía prescindir de las otras dos. Y yo también creo que es la mejor, pero  me alegro de haber seguido.

La tercera mentira intriga ya con el título. Está dividida en dos partes con distintas voces narrativas. Y en ella conocemos la verdad (si es esta existe) de las vidas de los gemelos.

Me encanta el estilo, y también la historia con sus giros inesperados, el juego de narradores... Imposible parar de leer. En resumen, una lectura realmente recomendable.


lunes, 4 de agosto de 2025

Lucas y Claus: La prueba

 Anoche acabé la segunda novela de esta trilogía, y me dejó mal cuerpo. 

En La prueba,  continúa la historia de uno de los gemelos, Lucas, una vez que su hermano ha pasado la frontera. Esta vez la voz narrativa está en tercera persona y nos cuenta, de modo también seco y frío, la juventud de Lucas. A mí me pareció más interesante el relato desde los ejercicios de escritura de los protagonistas, pero entiendo que había que cambiarlo.

Durante la primera mitad de la narración, pensé que no me iba a interesar tanto como El gran cuaderno; pero, según avanzaba, me fue atrapando hasta llegar a su brutal desenlace. Así que seguiré con La tercera mentira.


viernes, 1 de agosto de 2025

Te di ojos y miraste a las tinieblas

 

A la tercera va la vencida. Hace unos días empecé por tercera vez la novela de Irene Solà, Te di ojos y miraste a las tinieblas, publicada por Anagrama. Me la regaló Celia, creo que en Navidad, y aunque las dos veces anteriores ya me pareció muy interesante, no tenía la calma ni el tiempo para una lectura seguida, que es lo que necesita esta obra para poder engancharse y disfrutarla. 

Hay varias cosas en esta obra que me gustan, pero voy a destacar, sobre todo, el estilo y el ritmo narrativo. Porque no es una lectura fácil: personajes, historias que se intercalan y se superponen, saltos temporales..., incluso se tarda un poco en entender qué es lo que se nos cuenta, qué está sucediendo. Pero el talento de su autora está ahí para que sigamos adentrándonos en su universo de fabulación y esperando lo que vendrá.

Pienso una vez más en la novela de David Uclés que no terminé y no puedo evitar la comparación. Uclés dice escribir "realismo mágico"(ya suena esto un poco anacrónico, ¿no?), pero su narración me resulta pretenciosa e increíble. Cuando leo a Solà, soy consciente del tremendo trabajo de documentación y elaboración literaria que hay detrás de su texto, sin que ella necesite alardear de ello. En Te di ojos, lo imposible es totalmente creíble dentro de su universo narrativo, cosa que, desde mi punto de vista, no consigue La península de las casas vacías.

En estos podcast la autora habla de su novela: 

jueves, 24 de julio de 2025

Claus y Lucas: El gran cuaderno

Hacía tiempo que no me pasaba lo de sentarme a leer una novela y no parar hasta acabarla. Es verdad que no es muy larga, pero esto es lo que me pasó con El gran cuaderno, el primero de los tres relatos contenidos en Claus y Lucas, de Agota Kristof.

Alguien, creo que mi amigo Carlos, me recomendó este libro de esta autora húngara para mí desconocida. Yo cogí en la biblioteca la obra publicada por El Aleph en la que se recogen las tres novelas que le dieron, según parece, fama internacional. Me he enterado de que ha sido reeditada por Libros del Asteroide en 2019.

El gran cuaderno está narrado en primera persona del plural y recoge las redacciones escritas por sus protagonistas, hermanos gemelos, como parte de su formación autodidacta en una situación de guerra. 

Nos ponemos a escribir. Tenemos dos horas para tratar el tema, y dos hojas de papel a nuestra disposición.

Al cabo de dos horas, nos intercambiamos las hojas y cada uno de nosotros corrige las faltas de ortografía del otro, con la ayuda del diccionario, y en la parte baja de la página pone: "bien" o "mal". Si es "mal", echamos la redacción al fuego y probamos a tratar em mismmo tema en la lección siguiente". Si es "bien", podemos copiar la redacción en el cuaderno grande.

Para decidir si algo está "bien" o "mal" tenemos una regla muy sencilla: la redacción debe ser verdadera. Debemos escribir lo que es, lo que vemos, lo que oímos, lo que hacemos.

 Así, los capítulos de la novela son breves y se centran en un aspecto de la vida de estos niños en casa de su abuela, "La bruja", donde los deja su madre durante la guerra para alejarlos de la ciudad y que, al menos, puedan comer.

El estilo conciso, seco, directo refleja una realidad muy dura, según parece inspirada en las experiencias de infancia de la autora. 

No sé si leeré las otras dos novelas que completan el volumen. He visto por ahí que la primera es la mejor. Ya veremos. Pero me ha gustado mucho El gran cuaderno, quizás por contraste con los alardes técnicos de David Uclés, mi anterior e inacabada lectura.


miércoles, 23 de julio de 2025

Lectura interrumpida: La península de las casas vacías


Para empezar las lecturas de verano, me puse con La península de las casa vacías, la novela de David Uclés de la que tan bien se está hablando. Las reseñas que he  leído la tildan de "ambiciosa y agitadora", de "soplo de aire fresco", de "acontecimiento literario"... Sabía de ella que abordaba la narración de la Guerra Civil desde la técnica del realismo mágico. Sabía también que a una amiga mía, que me me recomienda lecturas interesantísimas, le había encantado. Luego supe que a otro amigo le decepcionó bastante.

No fue fácil conseguir un ejemplar: no compro muchos libros últimamente, sobre todo por razones de espacio físico. En las bibliotecas de mi entorno estaba prestado y con largas listas de reserva. Finalmente, lo logré (me apunté a una de esas listas). Tenía, por razones que no vienen a cuento, una semana para leerlo y me puse a ello.

Desde las primera páginas, supe que no iba a gustarme. Vaya por delante que no lo acabé. Se pasó la semana y me quedé en la página 207 sin posibilidad de renovación.

Entre mis libros favoritos, siempre lo cito de primero, está Cien años de soledad. Cuando leí a García Márquez, directamente aluciné. La magia de Macondo y sus personajes me la creo siempre. Sin embargo, no puedo con el realismo mágico de Uclés. Me parece recargado, innecesario e increíble. 

Tampoco me gusta ese alarde narrativo que tanto se le alaba. La presencia continua del narrador con esas referencias que él mismo hace a Niebla (la nivola de Unamuno) me parece pretenciosa. Es como si el autor me estuviese recordando todo el tiempo que él sabe escribir (y sabe), que conoce y emplea  distintas técnicas literarias, que me asombre con sus recursos.

Insisto en que no pude llegar ni a la mitad de la novela. Si la tuviera en casa, seguiría leyendo y, seguramente, la acabaría. Tal vez  más adelante, mi opinión hubiera cambiado. Pero dadas las circunstancias, difícilmente la retomaré. 



miércoles, 30 de agosto de 2023

Llego con tres heridas, de Violeta Gil

Llego con tres heridas es uno de los libros que pidió Celia como regalo en las pasadas navidades. Violeta Gil era una completa desconocida para mí, pero me llamó la atención esta adaptación del verso de Miguel Hernández en el título.

Igual que en Memoria de una chica, la escritura nace de la experiencia vital de la autora. Algo hay en el pasado a lo que es necesario volver.

Muy acertado me parece el artículo de Carlos Pardo "La escritura como hogar secreto", publicado en Babelia el 14 de enero de 2023.

La experiencia vital marcada por las relaciones familiares, la muerte temprana del padre y una ruptura amorosa son abordadas por la autora en esta historia de reconstrucción en la que lo que más me ha gustado es el ejercicio literario, que queda al descubierto, con un estilo impecable, cercano, sencillo y trabajado, que da gusto leer.

miércoles, 23 de agosto de 2023

Memoria de una chica, de Annie Ernaux

Sigo con lecturas de verano de autoras recomendadas por Celia. Esta vez es un libro de la francesa Annie Ernaux, premio Nobel de Literatura 2022.

En Memoria de chica (2016), la autora-narradora, retrocede al verano de 1958 para explorar la realidad vivida por la chica de dieciocho años que ella fue.

Fue un verano sin particulariedad metereológica, el del retorno del general    De Gaulle, el del franco nuevo y una nueva República, el de Pelé campeón del mundo de fútbol, de Charly Gaul vencedor del Tour de Francia y de la canción de Dalida 
Mon histoire c´est l´histoire d´un amour (Mi historia es la historia de un amor).Un verano inmenso como lo son todos hasta los veinicinco años, antes de acortarse en veranillos cada vez más rápidos cuyo orden confunde la memoria, dejando que subsistan solo los veranos de sequía y canícula.
El verano de 1958. 


Cincuenta años después, la autora repasa el diario de aquel momento en el que, siendo monitora en una colonia de verano,  vivió sus primeras experiencias sexuales. Relee las notas y trata de entender, desde la mujer adulta qua ya es, a aquella chica, sus deseos, sus inseguridades, sus vergüenzas, sus frustraciones..., en una continua reflexión entre pasado y presente.

Así termina:

El recuerdo de lo que he escrito va borrándose. No sé qué es este texto. Hasta lo que perseguía al escribir el libro se ha disuelto. He encontrado entre mis papeles una especie de nota de intenciones: Explorar el abismo entre la espantosa realidad de lo que ocurre, en el momento en que ocurre y la extraña realidad que reviste, años después, lo que ha ocurrido.

Una lectura muy interesante. 

miércoles, 12 de julio de 2023

Maddi y las fronteras, de Edurne Portela

Me habían dicho que Edurne Portela escribía bien, por eso, cuando vi en la biblioteca del instituto que se había comprado Maddi y las fronteras, me decidí a traérmela para el verano. 
En la novela, la autora adopta la primera persona narrativa para reconstruir la historia de María Josefa Sansberro, Maddi, quien después de divorciarse, regentó un hotel  en la frontera entre Francia y España en la década de los 30 del siglo pasado.
La documentación sobre esta mujer le fue entregada a Edurne Portela para que contase la historia, y ella, completando lo que faltaba con su imaginación, tomó la decisión de ponerse en el lugar de la protagonista y apropiarse de su voz, tal y como explica en el epílogo.
En el Preludio, la Maddi de Edurne Portela se dirige a la autora desde el campo de concentración de Sachsenhausen, en 1944: 
"Intentas entenderme, completar mi biografía, imaginar este final. Rellenar todos los vacíos, esclarecer las incógnitas que te suscitan mi vida y que hoy por fin se acabará (...) Serás responsable de la memoria que de mí quede en aquellos que abran estas páginas. No inventes demasiado. No imagines demasiado. Demasiado nunca será suficiente".
Y, al final del epílogo, es la autora quien le habla a María Josefa Sansberro (y a su prima Marie Jeanne):
Me sonríes y yo a vosotras, extiendo la mano y acaricio también a Zuri. Os pido disculpas, por si acaso he escrito algo que no os haya gustado, y yo soy quien os saca la foto, quien os fija en este libro al que ahora pongo punto y final.
Además de confirmar lo que me habían dicho sobre eso estilo de su autora, Maddi y las fronteras me parece una magnífica novela. Que esté basada en la vida de una mujer real es interesante, pero no lo fundamental para mí (sabemos mucho sobre lo terrible de esa época, aunque actualmente parece que algunos quieren blanquearlo).
Me parece un acierto la narración fragmentada, con continuas elipsis, con la alternacia de fragmentos narrativos, algunos con muchos diálogos, con otros reflexivos y secuencias en segunda persona dirigidas a ese Dios insensible al dolor humano que recuerdan a algunos textos de la poesía desarraigada (de Dámaso Alonso o Blas de Otero, por ejemplo). 
Dicen que no es lo mejor que ha escrito Edurne Portela, así que voy a leer alguna de sus novelas anteriores, porque me parece una autora interesante.

martes, 27 de junio de 2023

Primera sangre, de Amélie Nothomb


Me llevan ante el pelotón de fusilamiento. El tiempo se estira, cada segundo dura un siglo más que el anterior. Tengo veintiocho años.

Así comienza esta novela de Amélie Nothomb, nacida en Japón, de ascendencia belga y residente en París; autora de éxito de la que no había leído nada.

Amélie Nothomb reconstruye en Primera sangre la historia de su padre, que aparece como  narrador en primera persona.

Los doce hombres me apuntan. ¿Veo pasar mi vida ante mí? Lo único que experimento es una revolución extraordinaria: estoy vivo. Cada momento es divisible hasta el infinito, la muerte no podrá alcanzarme, me sumerjo en el núcleo duro del presente.

A partir de aquí, con una gran analepsis, nos trasladamos desde Congo de 1964 hasta la Bélgica de 1939. Nos adentramos en  los recuerdos de una vida interesante, divertida y tierna: relaciones familiares, primeros amores, primeras lecturas, amigos, estudios,  boda...; hasta llegar al momento del inicio de la novela, que no pudo dejar de recordarme (salvando todas las distancias) al principio de Cien años de soledad).

Por ponerle un pero, creo que el último capítulo se hace un poco largo, un poco descompensado con el resto de la narración; aunque puedo comprender su interés histórico.

Y como curiosidad personal, entiendo la frustración del protagonista ante su incontrolable hemofobia. Pero todo se cura (o casi todo).

Lectura fácil y recomendable para empezar el verano.


viernes, 9 de junio de 2023

Un amor, de Sara Mesa

Había leído muy buenas críticas de esta novela, por lo que la tenía entre mis lecturas pendientes desde el verano pasado. En mi última visita a la biblioteca, para devolver El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, me encontré con ella en el expositor de recomendaciones, así que me la traje a casa.


La leí casi de un tirón, pero me gustó poco.

En una novela bien escrita, pero poco más. Toda la historia me parece inverosímil e incluso absurda, los personajes poco desarrollados y nada creíbles; para mí es imposible empatizar con la protagonista ni sentir nada hacia ninguno de los demás. La atmosfera, que se pretende asfixiante, me deja fría. En ningún momento entré en la novela.

Además, aunque parece que pretende ser un poco transgresora, yo creo que está llena de tópicos. En ningún momento me inquieta ni me sorprende.

En resumen, es una novela corta que poco o nada me aportó. 



sábado, 20 de mayo de 2023

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

Una vez más, fue mi hija Celia la que me recomendó este libro. "Puede que os valga para vuestro club de lectura de profes", me dijo. Luego, mi amigo Carlos me dijo que él lo había cogido en la biblioteca sólo (aquí la coma es totalmente pertinente) porque le había atraído el título, y que le había gustado. 

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes es una novela de la escritora moldava Tatiana Tîbuleac, publicada por Impedimenta, con traducción de Marian Ochoa de Eribe. Una historia muy dura y muy tierna a la vez: un hijo que acompaña a su madre en el último verano de ella, el verano de los últimos reproches y de la definitiva reconciliación. 

La temática es dura, muy dura. Ella se va a morir de cáncer; él, un chico. con graves  problemas psicológicos, había planeado ir a Amsterdam. Ella le pide que la acompañe; él lo hace. El narrador de la historia es el propio chico, ya adulto, convertido en un famoso y excéntrico pintor, que escribe una historia de curación y homenaje.

La novela se estructura en 77 breves secuencias, algunas de tan solo un par de líneas. El estilo acompaña perfectamente a la historia: duro, desgarrada e inmensamente poético (juzgo al estilo de la autora teniendo en cuenta que es una traducción, evidentemente). Así empieza la novela: 

Aquella mañana en la que la odiaba más que nunca, mi madre cumplió treinta y nueve años. Era bajita y gorda, tonta y fea. Era la madre más inútil que haya existido jamás. Yo la miraba desde la ventana mientras ella esperaba junto a la puerta de la escuela como una pordiosera. La habría matado con medio pensamiento. Junto a mí, silenciosos y asustados, desfilaban los padres. Un triste atajo de perlas falsas y corbatas baratas, venido a recoger a sus hijos defectuosos, escondidos a los ojos de la gente. Al menos ellos se habían tomado la molestia de subir. A mi madre yo no le importaba un pimiento, al igual que el hecho de que hubiera conseguido terminar mis estudios.

Una novela que merece la pena leer.


miércoles, 20 de julio de 2022

Lecturas de fin de curso

El fin de curso es un momento intenso. A todo el trabajo de evaluación final se suma el cansancio acumulado y, este año, todo el papeleo asociado al inminente cambio legislativo. Es por eso que he optado por la lectura de relatos cortos. 

Mi hija Celia me recomendó dos libros de dos autoras americanas para mí totalmente desconocidas: Pelea de gallos, de María Fernanda Ampuero, y Siete casas vacías, de Samanta Schweblin.

Clica para veer reseña

El primer relato de Pelea de gallos, "Subasta", me cogió de sorpresa. Celia  me había advertido de que no eran cuentos amables, pero  aún así me cogió desprevenida. No es lectura para antes de dormir, pero yo no lo sabía. Su temática y su prosa directa y cruda no pueden dejar indiferente a nadie.
En general, el libro me gustó. Evidentemente, unos relatos más que otros. Me pareció muy interesante acercarme a esta nueva narrativa hispanoamericana, que bebe, sin duda en muchos casos, de la fuente del realismo mágico y que incorpora la temática de la violencia contra las mujeres desde la perspectiva de las mujeres de esta generación.

Con Siete casas vacías ganó la argentina Samanta Scheweblin el Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero. El libro está formado por siete cuentos, aunque uno de ellos, "Un hombre sin suerte", no estaba en el manuscrito que ganó el premio. Son relatos inquietantes que nos enfrentan con terrores cotidianos. Extraños relatos costumbristas que atrapan y desasosiegan.

Dos lecturas que recomiendo aunque no sean, desde luego, los típicos libros ligeros y amables para las vacaciones estivales.